La Cartera de Mami: un poema sobre el cuidado y la ausencia habitada

 

🌷 La Cartera de Mami: un poema sobre el cuidado y la ausencia habitada

En memoria del último mayo juntas


 

Cuando los objetos hablan del amor que perdura

Hay poemas que no se escriben para decir algo nuevo, sino para guardar lo que no queremos perder. 

Este texto nace desde la vivencia íntima del último mayo compartido con mi madre,
pero no pertenece solo a mi historia.
Es un espejo donde quizás muchas lectoras encontrarán reflejo.

“La Cartera de Mami” no habla de una cartera cualquiera. Habla de ese instante donde lo cotidiano se vuelve sagrado:
una salida sencilla, una elección modesta,
una mirada que guarda gratitud sin palabras.

Es también un poema sobre el cuidado,
el lenguaje callado de las madres que luchan con dulzura,
y de las hijas que aprenden a sostener desde el afecto y la despedida.

Hoy, la escribo como quien coloca flores en un altar interior.
La comparto, no para que otros sufran mi ausencia,
sino para que reconozcan las suyas… y las honren.

Porque a veces, el amor más profundo
cabe en una mirada,
en un pan compartido,
o en una cartera elegida con brillo en los ojos.

 ⋯ ✤ ⋯

💌 Poema

La Cartera de Mami
24 de mayo de 2025

En el último mayo que te tuve,
las flores llegaron entre silencios,
y el desayuno se sirvió
sobre una mesa que también sostenía
las ausencias no dichas.

Tus manos, tercas como el amor,
se negaron a las pastillas,
y en tu gesto leía más
que mil palabras no pronunciadas.

Fuimos a la iglesia
con los ánimos doblados,
pero tu fe, aunque callada,
seguía sentada a tu lado.

Te di flores, como si pudieran curar,
y una bandeja con pan,
porque el cuidado también es pan.

Te vi comer, sin prisa,
como quien agradece sin decirlo.

Y entonces,
la Plaza fue testigo
de una hija que quiso comprarte el mundo
y de una madre que eligió una cartera
con brillo en los ojos.

Ese brillo, Mami, se me quedó.

Hoy, esa cartera es mía,
pero no es allí donde te encuentro.
No, no están ahí tu sonrisa ni tu mirada.
Están en mi memoria,
donde viven sin desgastarse.

Están en mi corazón,
y mientras tenga memoria,
seguirás conmigo entera,
con tu forma de amar, de luchar,
aunque estuvieras cansada.

No estás físicamente,
pero habitas mis días
con la quietud de lo eterno.

Y este mayo sin ti
no apaga lo que fuiste.

Mami, sigues siendo.
Y lo serás,
hasta donde mi memoria alcance.

Tu Rosa María.

 ⋯ ✤ ⋯

 Gracias por leer. Que también tu memoria te acompañe con ternura.

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